Viajes por lugares

NAMIBIA

13: Long Beach Lodge – Palmwag Restcamp. 453 km

Salimos del hotel a las 8 de la mañana, después de un estupendo desayuno.
Ruta de la jornada.

Sobre las 9,15 vemos restos de un naufragio reciente de un barco en la playa. Por lo visto es típico de aquí, desde el principio de los tiempos de las exploraciones, que haya naufragios por la zona.
Frecuentes naufragios en la zona, a lo largo de la historia


Cape Cross

El cabo Cross (que en español significa «cabo Cruz») pertenece a la región de Erongo y se encuentra en la autopista C34, a unos 60 kilómetros al norte de Hentiesbaai y 120 km al norte de Swakopmund.
Sobre las 10,30 llegamos a Cape Cross donde podemos ver dos cosas interesantes:

1: Colonia de Lobos Marinos
El cabo Cross es un área protegida propiedad del gobierno de Namibia bajo el nombre de Reserva de focas del cabo Cross (Cape Cross Seal Reserve), siendo el hogar de una de las mayores colonias de lobos marinos de El Cabo (Arctocephalus pusillus) en el mundo, y una de las 15 colonias existentes en el país (que cuenta con más de 6,5 millones de ejemplares). La colonia es enorme y en diciembre, en la época de reproducción, puede contar con unos 100.000 miembros. La reserva fue declarada en 1968 y protege unos 60 km² y es gestionada por el Ministerio de Medio Ambiente y Turismo. Está clasificada como reserva natural y reserva faunística (categoría III de la IUCN) y está dentro del Parque nacional Costa Oeste (West Coast National Park).
Cape Cross.

2: Lugar de desembarco del navegante portugués Diego Cao
El cabo fue descubierto por el navegante portugués Diego Cao que erigió una gran cruz (cross, de ahí su nombre) de piedra en 1486 para marcar el punto más meridional jamás alcanzado por los europeos en África.

Durante los siguientes 400 años muchos barcos naufragaron en estas costas. En 1884, se informó del primer avistamiento de lobos marinos del Cabo. Sin embargo, la zona comenzó a ser conocida cuando comenzó a explotarse comercialmente el guano, que se utiliza como fertilizante.

La cruz erigida por Cao fue descubierta por la misión del capitán de corbeta Gottlieb Becker, en 1893, que comandaba el SMS Falke en una época en que el lugar era parte del África del Sudoeste Alemana. Debido a su deterioro, la cruz original fue “rescatada” en esa misma misión, y enviada al museo de Berlín para su conservación. Se puso una réplica de la misma en 1895.

Diego Cao (Vila Real (o en Évora), 1452 -1486 ?), fue uno de los más destacados navegantes portugueses del siglo XV, recordado por haber realizado dos viajes de descubrimiento en la costa occidental africana entre 1482 y 1486 al servicio de Juan II de Portugal. Fue el primer europeo conocido en avistar y entrar en el río Congo y en explorar la costa entre el cabo de Santa Catalina y el cabo Cross, casi desde el Ecuador hasta la bahía de Walvis, en la costa actual de Namibia.
Inmensa colonia de Lobos Marinos.


P.N. Costa de los Esqueletos

Sobre las 12,30 llegamos a la entrada del P.N. Costa de los Esqueletos. Seguimos con bruma y nublado. El paisaje es completamente la nada.
Entrada al P.N. Costa de los Esqueletos

Sobre las 14 h comemos al lado de una antigua plataforma petrolífera, ya en ruinas. Viento y frio.

Sobre las 16 h empieza a verse el Sol, y aunque el paisaje es el mismo, cambia con la luz.
Explotación industrial abandonada


Welwitschias

Por el camino tenemos la oportunidad de ver plantas llamadas Welwitschias, planta endémica de esta región. Es una planta desértica que crece de un tronco grueso escindiendo dos únicas hojas de crecimiento continuo. Tras la germinación, los cotiledones crecen 25-35 mm y se van transformando en estas dos hojas. La especie se reproduce por semillas, que deben mantenerse húmedas las dos primeras semanas y expuestas a la luz y al calor. Es difícil determinar la edad de las plantas, aunque se cree que pueden llegar a vivir más de 1000 años, incluso 2000. Pueden llegar a tener hasta 3 metros de diámetro. No empiezan a florecer hasta los primeros 20 años.

Se cree que la planta absorbe el agua a través de estructuras peculiares en sus hojas que le sirven para aprovechar el rocío nocturno del desierto. El Dr. Friedrich Welwitsch la descubrió en 1860, considerándose una de las plantas más raras que existen y bastante apreciada por coleccionistas. Está en peligro de extinción.

Sobre las 18h pasamos la frontera veterinaria. Pasamos la valla que divide el país de la zona de ganadería, que era donde estábamos, a la zona salvaje.

Llegamos sobre 19,30, de noche para montar las tiendas en semicírculo.
Enorme Welwitschia