Viajes por lugares

NAMIBIA

15: Epupa Falls – Epupa Falls

Esta mañana estamos relajados y tranquilos, puesto que no hay que desmontar las tiendas, por lo que esto permite también dormir un poco más. Sobre las 8 salimos a ver un poblado Himba. En 15 minutos estamos en un poblado, que a cambio de unos regalos, como varios kilos de comida (harina, maíz, aceite, etc.) podemos sacar fotos a discreción.
Cría Himba

Este poblado pertenece a una sola familia. Por la cantidad de vacas, se ve que es una familia pudiente.

A los hombres no tenemos oportunidad de verlos mas que de lejos, mientras que las mujeres son las que hacen de anfitrionas. Algunas de ellas son muy hermosas. Todas son muy presumidas, con un don natural de la elegancia, y se ve que se lo trabajan en su indumentaria, abalorios varios y esas preciosas extensiones que tienen en la cabeza.
Varias generaciones. La abuela y ¿la nieta?

Tenemos la oportunidad de entrar dentro de una de las cabañas para ver donde duermen, con pieles de vaca en el suelo y una pequeña lumbre con madera que produce poco humo. Estamos unas dos horas haciendo preguntas de todo tipo a nuestro traductor local, que nos responde sin problema a cualquier tema.

Las mujeres además tienen su propio set de belleza que consiste en dos huecos de cuerno de vaca cortados en su parte más ancha (entre 10 y 15 cm). Estos dos huecos tienen tapa, tanto por arriba como abajo y correa que les une. En uno de ellos está el ungüento con el que se untan el cuerpo. El otro hueco es un perfume que extraen de algunas plantas y de coníferas.


Los Himba

Himba es el nombre de una etnia de nativos de la región árida de Kunene, en lo que en una época fue el bantustán de Kaokoland (norte de Namibia). Los himba son un pueblo semi-nómada, criadores de ganado, que están estrechamente ligados con los herero, con quienes comparten sus orígenes así como el idioma otjiherero (los herero y los himba se separaron aproximadamente hace 200 años). Los himba son el único grupo de nativos de Namibia que aún conserva el original estilo de vida que tenía desde hace siglos.

El jefe de cada tribu es además su líder espiritual. Se permite la poligamia; sin embargo el máximo de tiempo que un hombre puede pasar con la misma esposa sin atender a otra es dos noches. Para tener más mujeres tendrá que aportar 2 vacas por persona. El sistema de administración de justicia gira en torno a reuniones de los jefes de tribus para decidir el pago de la multa a imponer; todas las multas consisten en un pago en cabezas de ganado. El asesinato de una mujer conlleva un pago mayor al del asesinato de un hombre.

Los himba no llevan ropa, aparte de un básico taparrabos, pero usan gran cantidad de ornamentos al estilo de collares y brazaletes. Las mujeres se distinguen por los enrevesados estilos con que arreglan su cabellera. Adicionalmente, con el objeto de protegerse del intenso sol, las mujeres untan su cuerpo con una sustancia hecha mezclando ocre, manteca y hierbas, la cual les da a su piel un característico color rojizo.
La abuela trasteando con la leche

A lo largo de los años los himba han sido víctimas de diversas calamidades. Además de algunos periodos de intensa sequía, a principio del siglo XX estuvieron sujetos a intentos de exterminio genocida por parte del gobierno colonial alemán de Lothar von Trotha. Igualmente fueron gravemente afectados durante el conflicto bélico que enfrentó las fuerzas de SWAPO, Angola y Cuba contra las de Sudáfrica entre 1966 y 1988. Una amenaza más reciente es la controvertida propuesta presa Epupa, que se teme afectará al ecosistema de la región de Kunene y a los himba.
Techo interior de una choza típica

Volvemos de nuevo a nuestro campamento donde comemos una lasaña riquísima. Tarde libre para volver a la zona de las cataratas y poder continuar por un paseo unos 30 minutos. Hay varios paseos a diferentes alturas. Recomendable ir río abajo para ver el resto de las cataratas, que aunque no son altas, despliegan una gran anchura y belleza.

En la cena, tres atrevidos del grupo se arriesgaron a hacer tres tortillas de patata que resultaron estar estupendas. Además, salchichas y de postre natillas con galletas de coco. Sin comentarios.
Las cataratas en toda su extensión al atardecer

Por la noche fuimos a un garito, a unos 500 metros del camping (dirección contraria a las cataratas). Había todo tipo de fauna de dos patas. Con la gente del grupo hubo un ambiente estupendo, terminando en una conga memorable que va a dar que hablar durante años, donde bailó hasta la jefa del local.
Dos intrépidos cocineros haciendo tortilla de patata.