Viajes por lugares

ZIMBABWE

25: Victoria Falls

Después de desayunar, nos vamos al llamado “Mercadillo” que consiste en chabolas con 4 postes verticales y un techo de paja u hojalata. Dentro de estas chabolas está la exposición típica de chuminadas varias, hechas en madera, metal o piedra. Hay mucha variedad, pero son bastante más caras que en otros sitios, por lo que no vais a encontrar muchas ofertas. Te piden camisetas a cambio como gancho para que entres en la compra y después te van pidiendo dinero.

Volvemos al hotel donde nos espera una furgoneta que nos lleva al helipuerto. Llegamos y besar el santo. Montamos a toda pastilla en el helicóptero. El mejor sitio es donde están los ventanucos abiertos, ya que se pueden sacar las fotos con la cámara al aire. Desde las ventanas que están cerradas no es viable salvo que se quieran sacar todos los rallones y reflejos del mundo.
Mercadillo de artesanía.

La vista es impresionante, pudiendo ver las cataratas en su totalidad. Se ven difuminados algunos Arcoíris. El helicóptero se queda quieto encima de las cataratas, un rato por un lado y después por el otro. El vuelo suele durar 15-20 minutos y es suficiente para disfrutar de una experiencia inolvidable. Cuando aterrizas te enseñan un documental con fotos tuyas al principio y al final por si quieres tener un recuerdo. Nosotros no cogimos, ya que el documental era muy cutre y de mala calidad.

De vuelta con la furgoneta nos acercamos al puente que hace frontera con Zambia. En mitad de este espectacular puente, es donde se realizan los saltos de puenting de ciento y pico metros.
Cataratas Victoria desde el aire


Al inicio del puente vas a inmigración de Zimbabwe, donde comentas que vas a ver el puente nada más. Te dan un papel sellado con el número de personas que vais a cruzar. Salir de la oficina de inmigración y os piden el papel. Avanzas hasta la mitad del puente y ya estás en Zambia (Hay un letrero informativo). Avanzando hasta el final de puente podrás ver una zona de las cataratas. Desde aquí se ven muy bonitas. También se ve por donde discurre el agua a lo largo de un impresionante cañón.

Volvemos a la orilla de Zimbabwe de nuevo, pasando por inmigración y nos dan también otro papelito sellado con el número de personas. Cogemos el camino que nos lleva al hotel, ya que este tiene un sendero directo.
Después de la aventura aérea en helicóptero

Después de comer volvemos por dicho camino, esta vez a ver las míticas Cataratas Victoria. Se tarda unos 15-20 minutos para llegar a la entrada. Dentro del parque, hay un sendero empedrado. A la izquierda nos lleva a la estatua conmemorativa del mítico explorador Livingstone. Volviendo otra vez, empezamos a ver las cataratas desde diferentes puntos y miradores. Todos espectaculares. Hay que estar atentos a las cortinas de agua que flotan en el aire, y que dependiendo del caudal, te puedes poner hecho una sopa (ojo con las cámaras). Es mejor informarse antes de venir. Se ven (por lo menos a esta hora) múltiples y recién lavados Arcoíris, que le dan a las cataratas una vista espléndida. El punto donde tal vez se vean mejor sea a la altura de las Horseshoe Falls, y también al final, donde hay que tener cuidado, ya que la roca está resbaladiza y está muy cerca del vacío. En el punto final se puede ver de cerca el puente donde hemos estado esta mañana, y podremos ver con suerte cómo se tira la gente haciendo puenting.

En dos horas se puede ver tranquilamente las Cataratas. Volvemos otra vez por el camino al hotel.
Puente divisorio de países.


Cataratas Victoria

Las cataratas Victoria, constituyen un salto de agua del río Zambeze situado en la frontera de Zambia y Zimbabwe. Están ubicadas en el distrito de Livingstone, en la Provincia del Sur, de Zambia y en el distrito de Hwange, en la región de Mashonalandia Occidental, de Zimbabwe. Sobre ellas se encuentra el puente de las Cataratas Victoria, un antiguo arco de acero terminado en 1905.

Miden aproximadamente 1,7 km de ancho y 108 m de alto. Se consideran un espectáculo extraordinario debido al estrecho y raro abismo en que el agua cae.

Son conocidas localmente como Mosi-oa-Tunya, el humo que truena. La cascada forma parte de dos parques nacionales, Parque Nacional de Mosi-oa-Tunya en Zambia y el Parque Nacional de las Cataratas Victoria en Zimbabwe, y son una de las mayores atracciones turísticas del África austral. Han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en el año 1989. Abarcando el área protegida una extensión de 8.780 ha.

Desde 2010, las Cataratas Victoria están integradas dentro del Área de Conservación Kavango-Zambeze.
Entrada a Zambia


Origen

Las cataratas están formadas por la caída en picado en una sola vertical de una sima de entre 60 y 120 m de anchura, esculpida por sus aguas a lo largo de una meseta de basalto. La profundidad de la sima, llamada Primera garganta, varía entre los 80 m en su parte más occidental hasta los 108 metros en el centro. La única salida de la Primera garganta es un espacio de 110 m de ancho a unas dos terceras partes del paso a lo largo de la anchura de las cataratas desde la parte oeste, a través de la cual todo el volumen del río cae en las gargantas de las cataratas Victoria.
Cataratas Victoria desde el puente

La meseta por la que discurre el río Zambeze experimenta una estación lluviosa desde finales de noviembre a principios de abril, y una estación seca el resto del año. La inundación anual tiene lugar entre febrero y mayo con un pico en abril. El agua pulverizada de las cascadas llega a alcanzar los 400 metros e incluso los 800 dependiendo de la estación. No obstante, durante el periodo de inundaciones no es posible ver el pie de la cascada ni tampoco parte de la cortina de la catarata, además los paseos a lo largo del acantilado resultan ser una ducha constante debido a la abundante agua vaporizada. Cerca del borde del acantilado, el vapor de agua sube como una lluvia invertida, especialmente en el borde de Zambia. Según va entrando la estación seca, las cimas se hacen más anchas y numerosas, desde septiembre a enero más de la mitad de la cara de las cataratas puede llegar a quedarse seca y se puede observar la Primera garganta en casi toda su longitud. En esta estación resulta posible -aunque no necesariamente seguro- caminar a lo largo de algunos de los tramos de las crestas del río. También es posible caminar desde la parte inferior de la Primera garganta hasta la parte de Zimbabue. El menor caudal sucede en noviembre, y es una décima parte del de abril; esta variación de caudal también es mayor que en otras grandes cascadas y hace que la media anual de caudal de las Victoria sea menor de lo esperado si se compara con la máxima.

El tamaño de las Victoria es casi el doble que las cataratas del Niágara, y más de dos veces el tamaño de las Horseshoe. Sólo rivalizan con las cataratas del Iguazú en Sudamérica.

Fuente: Http://es.wikipedia.org/wiki/Cataratas_Victoria
Placa conmemorativa del puente


David Livingstone

(19 de marzo de 1813; Blantyre, Glasgow - 1 de mayo de 1873; Chitambo, Rhodesia Septentrional) fue un médico, explorador y misionero escocés, además de una de las mayores figuras de la historia de la exploración: estableció, con observaciones astronómicas, las situaciones correctas y realizó informes de zoología, botánica y geología. Por ello, en la Inglaterra victoriana fue considerado como un héroe nacional.

Llegó a África del Sur en 1841 como ministro congregacionalista de la Sociedad Misionera de Londres. Tres años más tarde, contrajo matrimonio con Mary Moffat, hija de los misioneros escoceses Mary y Robert Moffat.
Cañón por donde desemboca el agua de las cataratas


Descubrimiento de las Cataratas Victoria

Después de recorrer durante ocho años la región ejerciendo su actividad misionera, se adentró con William Cotton Oswell en el desierto de Kalahari y descubrió el lago Ngami (1849) y llegó al río Zambeze (1851). Entre 1852 y 1856 inició un viaje desde el océano Atlántico hasta el Índico, descubriendo el 16 de noviembre de 1855 las cascadas del Zambeze, a las que los Makololo llamaban humo que truena y Livingstone dio el nombre de cataratas Victoria en honor de la reina de Inglaterra. Livingstone se propuso abrir rutas en África para facilitar la labor misionera y la actividad comercial, considerando para ello la importancia de la navegabilidad del río Zambeze. Viajó a Inglaterra en busca de ayuda para su proyecto y para editar un libro acerca de sus expediciones, al tiempo que dimitía de la sociedad misionera a la que había pertenecido hasta entonces.
Varias vistas de las Cataratas Victoria


Expedición al río Zambeze

Entre 1858 y 1863 exploró profundamente la zona comprendida entre el lago Nyassa y el Zambeze pero descubrió que desde los rápidos de Kabrabasa (Presa de Cahora Bassa) el río se hacía absolutamente innavegable, debido a una serie de cataratas y rápidos en cuya exploración ya había fracasado en su anterior viaje. Llegó hasta esta zona en la época en que Tippu Tip estableció su hegemonía. La expedición resultó un fracaso y en ella murieron la mayoría de los acompañantes occidentales de Livingstone, entre ellos su hermano Charles y su esposa Mary, quien falleció el 29 de abril de 1863 de disentería. De regreso a Inglaterra en 1864, la expedición al Zambeze fue duramente criticada por los periódicos, lo que provocó que Livingstone tuviera grandes dificultades para conseguir más fondos para continuar con la exploración de África.


Nacimiento del Nilo

En 1865 fue designado por la Royal Geographical Society para buscar el nacimiento del Nilo, que aunque ya había sido descubierto por Speke en 1862, seguía siendo muy discutido. En marzo de 1866 regresó a África para continuar con su exploración. Esta nueva expedición la inició en la isla de Zanzíbar (actualmente perteneciente a Tanzania), para adentrarse a continuación en el continente africano donde descubrió los lagos de Bangweulu y Moero y el río Lualaba, que fue erróneamente identificado por Livingstone como el Nilo, cuando realmente es la cabecera del río Congo. Posteriormente se encaminó hacia las riberas del lago Tanganica.
Principales puntos para ver las cataratas.


Encuentro con Stanley

A partir de entonces y durante varios años no se supo nada acerca de él, por lo que el periódico New York Herald organizó una expedición de socorro que fue confiada a Henry Stanley, quien, en 1871, consiguió encontrar a Livingstone en las orillas del citado lago, en la ciudad de Ujiji. En ese encuentro Stanley pronunció su famosa frase: "Doctor Livingstone, supongo".

Le hizo la siguiente alusión: “Stanley, yo he leído la Biblia cuatro veces mientras estaba esperando en Manyuena. Todo lo que soy lo debo a Cristo Jesús, revelado para mí en su Libro divino. ¡Oh, Stanley, Stanley, aquí está el manantial de la fuerza y del poder que transforman! “.

Ambos decidieron explorar conjuntamente el norte del lago Tanganica, pero Livingstone no quiso volver a Inglaterra con Stanley, y en marzo de 1872, se separaron en Tabora y tomaron caminos diferentes.
Diferentes alturas de las cataratas.


Enfermedad y muerte

Livingstone prosiguió sus exploraciones hasta que murió el 1 de mayo de 1873, en un pequeño poblado del lago Bangweulu, en Zambia, a causa de la malaria y de una hemorragia interna producida por disentería. Su cadáver fue conservado en sal y trasladado hasta llegar a Bagamoyo en la costa del Índico. Luego fue transportado a Inglaterra y enterrado en la Abadía de Westminster, pero los africanos enterraron su corazón bajo un árbol porque decían que su corazón estaba en África.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/David_Livingstone
Estatua del Doctor Livingstone.