1631 Bahía de Hudson. Luke Fox
Ambos expediciones (junto a la de Thomas James) partieron de Inglaterra en mayo de 1631, a bordo de dos buques similares —Fox, del King Charles y James del Henrietta Maria—, de unas 70 toneladas cada uno y preparados para un viaje de unos 18 meses y con una tripulación de veinte hombres (incluido el capitán) y dos niños.
Fox zarpó el 28 de abril de 1631 de Londres y el 5 de mayo dejó Deptford, dos días después de la salida de James de Bristol. Después de sobrevivir a un calvario a causa de los hielos, llegó al estrecho de Hudson el 22 de junio y emprendió un reconocimiento en sentido contrario a las agujas del reloj de las costas de la bahía de Hudson. Comenzó siguiendo la costa meridional de Isla Southampton, luego descendió a lo largo de la costa occidental de bahía Hudson hasta Port Nelson. Más al sur, se encontró los días 29 al 31 de agosto con Thomas James: Fox siguió navegando hacia el este y el norte, y James hacia el este y el sur, adentrándose en Bahía de James. Fox continuó su exploración al norte, siendo el primer navegante en adentrarse finalmente en Cuenca Foxe (nombrado así, 200 años más tarde, por William Edward Parry, en su honor) y recorriendo la costa occidental de isla Baffin, hasta que se vio obligado a regresar a causa del hielo, a 66° 47' N, volviendo a Inglaterra el 31 de octubre.
Tuvo más reconocimiento el viaje de Thomas James probablemente porque su narración del viaje estaba mejor escrita, aunque los logros de Fox fueron destacados: él fue el primero en circunnavegar la bahía de Hudson, en investigar la zona del Canal de Foxe y también regresó sin haber perdido ni un solo hombre de su tripulación.
Ni James ni Fox descubrieron el pasaje noroeste y descartaron que hubiera tal paso en la bahía de Hudson. Fox consideraba que el estrecho conocido ahora como Roes Welcome Sound era prometedor, y señaló que la marea a través del canal Foxe venía del sureste (no desde el oeste, como Henry Hudson y Thomas Button alentadoramente habían informado en sus viajes de 1610-12). Fueron descubrimientos negativos que disminuyeron el interés por la exploración ártica durante casi 200 años. Por otra parte, Fox escribió que había ido más lejos que cualquier predecesor «en menos tiempo y con menos carga». Su regreso en el mismo año, sin duda, salvó vidas (su auténtica preocupación) y dinero, aunque dio lugar a críticas adversas de las que Fox creyó necesario defenderse en su libro.
El libro se titula North-West Fox ... y fue publicado en Londres en 1635. El British Museum tiene una copia manuscrita.