1819 - 1820 William Edward Parry. Primera expedición ártica
John Barrow, entonces secretario del Almirantazgo británico planeó dos expediciones más al Ártico para el año siguiente. Una expedición marítima al mando de William Edward Parry seguiría el trabajo de Ross, buscando una entrada al Paso del Noroeste desde el Lancaster Sound. Simultáneamente, otro grupo viajaría por tierra hasta la costa canadiense a través del río Coppermine y trazaría un mapa de la mayor parte de la costa posible, y tal vez incluso se encontraría con los barcos de Parry. John Franklin (1786-1847), un teniente que había comandado uno de los barcos de David Buchan el año anterior, fue elegido para dirigir el grupo por tierra, la conocida como Expedición Coppermine (1819-1822), que apenas consiguió explorar 800 km de costa y en la que fallecieron 11 de sus 20 integrantes y que nunca contactó con el grupo de Parry.
Parry iba al mando de dos barcos, el HMS Hecla, una bombarda de 375 ton., a su mando y con Frederick William Beechey como segundo y dibujante, y el HMS Griper, un bergantín de 180 ton., al mando del teniente Liddon, con la orden expresa del Almirantazgo de explorar el Lancaster Sound para determinar si estaba o no cerrado por montañas. Partieron de Inglaterra el 4 de mayo de 1819 y el 4 de agosto llegaron al estrecho de Lancaster, que libre de hielo y sin montañas que lo cerraran, les permitió avanzar hasta los 74°16′ N. En ese momento tuvieron un problema de navegación no conocido hasta entonces, motivado por la proximidad del polo norte magnético que hacía imposible el uso de la brújula. Debieron orientarse mediante navegación celeste, y, en los días en que el cielo no estaba despejado, solamente auxiliados por la dirección de los cambiantes vientos.
Siguieron internándose en aguas del Lancaster Sound, dejando al norte la isla Devon y al sur la isla de Baffin, hasta llegar al estrecho del Príncipe Regente, al que dieron nombre. Se internaron en el estrecho pero el hielo les obligó a dar la vuelta, de regreso al Lancaster Sound, prosiguiendo de nuevo su viaje al oeste, teniendo la costa meridional de Isla Devon siempre al norte, y adentrándose en el estrecho de Barrow. Siguieron navegando bordeando las costas meridionales de isla Cornwallis (a la que bautizó en honor al almirante de la Royal Navy William Cornwallis) isla Bathurst (bautizada en honor del Conde Henry Bathurst, Secretario de Estado británico para la guerra y las colonias) e isla Melville, hasta alcanzar el meridiano 110° W, en que la tripulación ganó la prima de 5000 libras
que otorgaba el Almirantazgo a quien la sobrepasara, tras haber recorrido en un solo mes la increíble distancia de 800 km por tierras desconocidas. Siguieron hacia el oeste, libre de iceberg y con floes relativamente delgados, hasta que al avistar al sur las costas meridionales de isla de Banks, los floes del mar de Beaufort acumulados en el estrecho entre las islas de Banks y Melville hicieron imposible el avance. Recorrieron un total de unos 1100 km avanzando siempre al oeste, en lo que es el principal tramo del que será conocido como Paso del Noroeste.