El día 16 Clavering partió en dos botes, y con el guardiamarina Henry Foster, exploró la costa entre los 72°30′ N y los 74°N, ampliando las observaciones que había realizado William Scoresby el año anterior. Clavering también exploró y nombró el Loch Fyne. Observó varios restos de habitación, y más tarde, en la costa sur de la que ahora lleva su nombre —la isla Clavering (que fue nombrada en su honor por la segunda Expedición Polar Norte de Alemania (1869-70) como Clavering Insel—, se puso en contacto con un grupo del pueblo Thule. Fue el primer (y último) encuentro que los europeos hicieron con los ahora extintos inuit de Groenlandia Nordeste, un grupo de doce inuit, incluyendo hombres, mujeres y niños. En su diario, Clavering describió sus tiendas de piel de foca, las canoas, y las ropas, los arpones y lanzas con puntas de hueso y de hierro meteórico, y su apariencia física (piel «moreno cobriza», «pelo negro y rostros redondos; su manos y pies muy carnosos, y muy hinchados»). Destacó su habilidad para despellejar una foca, la costumbre de rociar agua sobre las focas o morsas antes de despellejarlas, y su asombro ante la demostración de las armas de fuego de caza.
Clavering volvió al campamento el 29 de agosto cuando Sabine casi había concluido sus mediciones. Levantaron el campamento y regresaron a la nave al día siguiente.
El Griper de nuevo navegó el 31 de agosto en dirección sur a lo largo de la costa a través de los témpanos de hielo, llegando finalmente a mar abierto el 13 de septiembre. El día 23 llegaron frente a la costa de Noruega, anclando en Trondheim el 6 de octubre. Sabine terminó su última serie de observaciones, y el Griper partió para Inglaterra el día 13, aunque las galernas y los vientos desfavorables lo mantuvieron en la bahía hasta el 3 de diciembre, cuando finalmente ganó el mar abierto. Violentas galernas y tormentas eléctricas retrasaron su más allá, y finalmente estaba de regreso en Deptford el 19 de diciembre de 1823.