ARTICO

HISTORIA DE LAS EXPLORACIONES POLARES

1850 - 1851. Horatio Austin, Erasmus Ommanney y Leopold McClintock. Buscando a Franklin.

Exploran la isla de Cornwallis, siempre buscando a Franklin.

Tras el fracaso del intento de 1849 de James Clark Ross para localizar a la expedición perdida de Franklin (1845), Austin encabezó en 1850 una nueva expedición del Almirantazgo que también tenía por misión encontrar a Sir John Franklin y su tripulación. Partió con dos buques de vela, el HMS Resolute y el HMS Asistance y dos vapores, el HMS Pioneer y el HMS Intrepid. El uso de vapores en el hielo era un experimento y la amplia experiencia de Austin con tales buques fue quizás la principal razón por la que fue nombrado el 28 de febrero de 1850 para dirigir la expedición, además de su experiencia en el ártico. Austin tomó el mando del HMS Resolute, con George F. McDougall, como su segundo capitán; el capitán Erasmus Ommanney comandaba el HMS Asistance, y los tenientes Sherard Osborn y John Bertie Cator el HMS Pioneer y el HMS Intrepid.

Horatio Thomas Austin

La flota zarpó el 3 de mayo de 1850 con órdenes de emprender la búsqueda en el canal de Wellington y en la región del cabo Walker. El HMS Resolute quedó detenido por el hielo en el Lancaster Sound, pero Ommanney con el HMS Asistence y el HMS Intrepid lograron entrar en sus aguas y el 23 de agosto descubrieron los primeros rastros de la expedición de Franklin, en el cabo de Riley, en la isla Beechey. Austin se les unió el 28 de agosto y de nuevo juntos reanudaron su viaje al oeste. Sin embargo, pronto fueron acosados por el hielo y tuvieron que invernar en el estrecho de Barrow. Otros tres buques enviados ese mismo año, el Lady Franklin y el Sophia, comandados por William Penny, y el Félix, por Sir John Ross, también invernaban en las proximidades. Mantuvieron comunicaciones con los buques de Austin, y las tres expediciones compartieron la búsqueda en trineo en la primavera de 1851: Austin se comprometió a buscar al oeste y al sur, y Penny a examinar el canal de Wellington.

Tumbas de tres miembros de la expedición Franklin en la isla Beechey. Fuente: www.wikipedia.org

Estas expediciones en trineo fueron sin duda el mayor triunfo de viaje de Austin. Fueron muy bien planeadas y confirmaron la viabilidad de tal medio de transporte para explorar el Ártico y cubrir grandes distancias con relativa seguridad. Austin no participó en ellas aunque si participó en la organización. Sus hombres realizaron seis viajes importantes y algunos otros más cortos; hicieron muchos descubrimientos en las costas de las islas de Bathurst, Byam Martin, Melville, y Príncipe de Gales y también reconocieron las islas más pequeñas del estrecho de Barrow, pero no encontraron trazas de Franklin. La partida más destacada fue protagonizada por el irlandés Francis Leopold McClintock (1819-1907), que entre el 15 de abril y el 4 de julio, viajando hacia el oeste hasta isla Melville, realizó un viaje de cerca de 760 millas.
Mapa isla de Beechey. Fuente: wikipedia.org

Los trineos, el equipo de acampada, la ropa, las dietas seguían las especificaciones de McClintock de máxima ligereza que se basaban en los modelos empleados por los inuit. Dotó de velas a los trineos para ayudarse en viajes a sotavento, y dio nombres, lemas y banderas a los trineos para fomentar el espíritu de equipo. McClintock fue el responsable de la introducción del trineo en los viajes en el ártico, haciendo posibles travesías sobre el hielo de larga distancia, hasta ese momento desconocidos por los exploradores polares. El sistema de McClintock revolucionó la exploración polar con expediciones exclusivamente por vía marítima, permitiendo ampliar el radio de acción en miles de millas. En los cuatro años siguientes, su sistema permitió que las expediciones descubrieran vastas zonas desconocidas del archipiélago ártico canadiense. (El transporte con trineo se mantuvo en la Royal Navy en el ártico y la Antártida hasta la muerte del capitán Robert Falcon Scott en su intento de alcanzar el Polo Sur).
Libro escrito por McClintock sobre la búsqueda de Franklin. Fuente: www.maggs.com

Los barcos de Austin quedaron libres el 8 de agosto de 1851 y, poco después, las tres expediciones regresaron a Inglaterra. Hubo una gran decepción por el pronto retorno y sin éxito, en septiembre, de las expediciones tanto de Austin como de Penny. El Almirantazgo designó un Comité del Ártico de cinco veteranos de guerra para juzgar la conducta de ambos comandantes.
Nota encontrada por McClintock en Mayo de 1859 en un montículo de piedras en la bahía Bac, en la isla del Rey Guillermo. Fuente: wikipedia.org

Su investigación reveló una relación pendenciera entre Austin y Penny durante gran parte del viaje, llevando a un absurdo malentendido el 11 de agosto de 1851 durante la discusión de si debían de proseguir la búsqueda más arriba del canal de Wellington; después, regresaron a casa sin más: Austin mantuvo que habían acordado volver a casa; Penny afirmó que había querido buscar más al norte del canal de Wellington con uno de los vapores de Austin, pero que Austin se había negado.
Descubrimientos en la costa norte de América por el Capitán McClintock en busca de Sir John Franklin (1857). Fuente: www.flickr.com/photos/manitobamaps/3910510028/

El Comité absolvió a ambos y encontró su regreso justificado, pero ninguno de ellos escapó con su reputación ilesa. El comité consideró claramente a Penny más culpable de la controversia; sin embargo, muchos se formaron una mala impresión de la dirección de Austin y de su tratamiento a Penny. Uno de los oficiales veteranos, Sherard Osborn, se alió abiertamente con Penny, al igual que Jane Griffin; además, George McDougall, segundo del HMS Resolute, habló de muchos errores de Austin durante el viaje.
Capitán Mac Clintock