Fort Conger
El buque que debía aprovisionar a la expedición en Fort Conger en agosto de 1882 no logró llegar a causa del hielo. Se había hundido en julio debido a la inexperiencia de su teniente, un hombre tenaz del ejército que se negó a seguir las indicaciones de los civiles de su tripulación versados en el ártico. Por suerte, unos días antes del hundimiento, había depositado víveres en un punto prominente para unos diez días, una práctica habitual en el ártico, unos víveres que fueron encontrados por Greely, una partida de limones envueltos en hojas de periódicos atrasados, del Louisville Courier Journal. Sin embargo, mientras el barco se hundió no pensó que podría haber llevado los suministros a tierra y que quizás Greely u otros exploradores que lo necesitasen, los encontraría. Esa fue la primera entre las muchas decepciones de la expedición de Greely. Los supervivientes de esa expedición llegarona a St. John's a mediados de septiembre y enviaron un mensaje a Washington D. C.. Los informes no fueron muy claros y el president Arthur y el Secretario de la Guerra Lincoln, no hicieron nada.