ARTICO

HISTORIA DE LAS EXPLORACIONES POLARES

1881 - 1884. Adolphus Greely. Expedicion a Bahia Lady Franklin.

1881 - 1884. Adolphus Greely. Expedicion a Bahia Lady Franklin.

En 1881, al Primer Teniente Greely se le dio el mando de una expedición norteamericana al ártico, la expedición Bahía de Lady Franklin, que partió el 7 de julio de St. John's Newfoundland, a bordo del buque Proteus, con la intención de pasar dos años en el ártico. Promovida por Henry W. Howgate, su propósito era establecer una de las estaciones de observación de la cadena de meteorología como parte del Primer Año Polar Internacional. La expedición también tenía la misión del gobierno de los EE. UU. de recoger datos polares astronómicos y magnéticos, que serían tomados por el astrónomo Edward Israel, miembro de la tripulación de Greely.
Mapa situación Bahía Lady Franklin y Fort Conger. Fuente: www.canmaps.com

Datos de mareas, clima y magnetismo

Greely partió al Ártico sin ninguna experiencia previa, pero él y su expedición fueron capaces de descubrir muchos tramos de costa desconocidas a lo largo de la costa noroeste de Groenlandia. Después de cruzar el estrecho de Nares, establecieron su campamento en Fort Conger, a la entrada del canal Robeson, donde arribaron el 26 de agosto. La expedición organizó la toma de datos de mareas, clima y magnetismo. Sus miembros hicieron muchas partidas de reconocimiento, por la tierra de Grinell (aún no se sabía si esas tierras formaban parte isla de Ellesmere) y cruzando las aguas heladas de nuevo hacia Groenlandia y el teniente James B. Lockwood y David L. Brainard establecieron el 13 de mayo de 1882 un nuevo récord «más al norte» (83°24′ N), más allá de cabo Bryant y cabo Washington, en las costas groenlandesas, arrebatando una marca que los ingleses habían tenido siempre en su poder durante los últimos 300 años. Alguna de las travesías superó las 2.500 millas.
Navío Proteus

Cordillera Conger

En 1882, en una exploración con trineos de perros al norte de la isla de Ellesmere, Greely avistó la cordillera Conger y también avistó las montañas Innuitianas desde el lago Hazen. En esa expedición encontró restos fósiles de bosques.[
Fort Conger. Fuente: www.usmessageboard.com

Fort Conger

El buque que debía aprovisionar a la expedición en Fort Conger en agosto de 1882 no logró llegar a causa del hielo. Se había hundido en julio debido a la inexperiencia de su teniente, un hombre tenaz del ejército que se negó a seguir las indicaciones de los civiles de su tripulación versados en el ártico. Por suerte, unos días antes del hundimiento, había depositado víveres en un punto prominente para unos diez días, una práctica habitual en el ártico, unos víveres que fueron encontrados por Greely, una partida de limones envueltos en hojas de periódicos atrasados, del Louisville Courier Journal. Sin embargo, mientras el barco se hundió no pensó que podría haber llevado los suministros a tierra y que quizás Greely u otros exploradores que lo necesitasen, los encontraría. Esa fue la primera entre las muchas decepciones de la expedición de Greely. Los supervivientes de esa expedición llegarona a St. John's a mediados de septiembre y enviaron un mensaje a Washington D. C.. Los informes no fueron muy claros y el president Arthur y el Secretario de la Guerra Lincoln, no hicieron nada.
Fort Conger. Interior

Cabo Sabine

Greely disponía todavía de suficientes víveres y sus hombres habían levantado un buen campamento, aunque no estaban muy conformes con pasar otro invierno más allí. Decidió trasladar su campamento más al sur, a cabo Sabine, en la boca del Smith Sound, casi 400 km al sur. Perdieron varios botes, suministros de alimentos y equipo personal. Un mes entero en un témpano no les llevó a ninguna parte.
Bahía Lady Franklin

Pesca en primavera

Finalmente, llegaron a tierra con todos lo registros de su equipo científico que habían acumulado en dos años y que diligentemente insistió Greely en salvar. Se movieron hasta donde debían estar los vivieres, pero solo encontraron los limones con los periódicos atrasados del año anterior. No se sabe cómo lograron sobrevivir ese invierno, ya que en punta Sabine no hay caza mayor y muy pocos animales pequeños, como alguna liebre del ártico. En primavera pudieron pescar algo, gambas, abundantes pero pequeñísimas.
Adolphus W. Greely. Fuente: www.signal.army.mil

El rescate

Gracias a la persistencia de la esposa de Greely, Henrietta, que escribió cartas al presidente, a editores de periódicos y congresistas y personas influyentes, la búsqueda nunca fue abandonada. Dos barcos, el Bear —un ballenero construido en Greenock, Escocia y comprado y reforzado por los EE. UU. para ese rescate— y el Tetis, lograron arribar el 22 de junio de 1884 para rescatar a la expedición, que por entonces había trasladado su campamento a Cabo Sabine, algo más al norte.
Todos los miembros de la expedición. Fuente: www.signal.army.mil

Pasando hambre

19 de los 25 miembros de la expedición habían perecido de inanición, ahogamiento e hipotermia (y uno de ellos, por una ejecución ordenada por Greely). Los supervivientes estaban casi muertos y uno de ellos pereció en el viaje de regreso.
Restos de la casa de piedra en Cabo Sabine. Fuente: www.individual.utoronto.ca

Recibidos como heroes

Fueron recibidos como héroes, aunque hubo acusaciones de canibalismo en algunos periódicos sensacionalistas. Fueron totalmente desmentidas y en 1894, Greely publicó Three years of Arctic service: an account of the Lady Franklin Expedition of 1881-84 and the attainment of the farthest north, en que ayudándose de sus recuerdos y del diario de a bordo, hace un relato del viaje.[
Memorial dedicado a los hombres muertos en la expedición de Adolphus Greely en Pim Island. Fuente: www.en.wikipedia.org

Supervivientes de la expedición. Fuente: www.arcticwebsite.com